lunes, 6 de octubre de 2008

EL HERMANO GUERRERO





Luz de luz, engendrado de la misma esencia, encarnado en un traje físico potente y audaz, desarrollado en la capacidad de la mente, caminante incansable del arduo sendero, maduro fruto del destino elegido, savia de la misma vida que emana del oriente, de terquedad y arrebato sin igual, más parches que corazón ese fue tu origen en éste plano…

Duda y vacilación tomaron lo mejor de ti para transmutarse, dejando sólo el cascarón como evidencia del paso del tiempo en nosotros, así llegaste uno más, sin avisar, sin ni siquiera preguntar, se forjó el alumno, el profesor, el político, el fuerte, el compañero, el padre, el instructor…. Así fue tu proceso antes de coincidir en éste plano, eras un ser más del torbellino de la vida, pero dentro de ese caparazón latía la luz de luz, el amor de amores fuente inagotable de vida, notable apenas como esa chispa que queda al extinguirse una hoguera.

Ahhhh sí, así fue como éstos ojos observaron ese panorama en donde solo había vestigios de un pasado vertiginoso, dejando cicatrices profundas en la piel y el alma… Pero todo volvió a comenzar de nuevo, siguiendo los pasos marcados por esa voz de guía eterna, en donde se encontraron por primera vez dos seres que venían del mismo origen, habiendo dejado sólo cenizas de su pasado, hubo que lavar las heridas y tomar nuevos juramentos para gozar de un reencuentro, pero se permitió… Y Bajo un cielo estrellado en lo más profundo de los valles rocosos, donde el agua emana de la piedra misma, donde con tu más grande misericordia te presentaste en nuestras existencias, en ese preciso momento se abrió el portal de la verdad y del amor, Señor; bien sabías en ese entonces que ese puente jamás habría de menguar.

Lo recuerdas, todo? Habrán sido las estrellas que danzaban por los cielos, o la vida que nos rodeaba en el agua, o simplemente el haber quitado las nieblas de los prejuicios y el miedo, lo que permitió el nacimiento de un nuevo ser en nuestra alma. En ese momento, ya no era uno y uno, eran dos y dos para ir y venir, para hablar y escuchar, para dar y recibir, para caminar e impulsar, para avanzar y trascender…. Así fue, lo veo tan claro como ese cielo estrellado.

Tan grande como la vibración del Padre en nuestros labios, y entonces todo cambió, en los confines del mundo del Creador Supremo, puso en mi existencia un hermano, un guerrero, un maestro, un amigo, uno de sus propios representantes. Constantes fueron Tus manifestaciones a través de éste Tu elegido, grandes los avances y regocijos, los que fluyeron entre ambos, todo un sinfín de maravillas, en un plano cada vez más sutil.

Hoy decidí retomar el valor, para hacer de nuevo presente todo lo que tu, peregrino de la luz, trajiste a éste manantial que secaba en el desierto, siempre se festejará y se recordará la ola de vida nueva que irradiaste a éste lugar, tan solitario y escondido entre tantos obstáculos, aún así dada tu naturaleza de guerrero domaste para acceder donde sólo UNO era… Gracias.

Hay tanto por donde viaja la mente, en éste momento que faltan letras para plasmar semejante vivencia, rica, plena y permanente…. Gracias.

Con tu presencia no sólo gané bondad, experiencia, sabiduría, humildad, voluntad, fuerza para caminar firme de nuevo… Encontré algo que ni todo el oro del Universo pudiera comprar, Un Hermano, éste sin limitarse en tiempo-espacio, circunstancias, ni otras cosas, se pulió ese encuentro que parece ya tan lejano, hasta llegar al lugar donde te encuentras hoy, te llevo dentro de mi, doy gracias, hoy doy gracias por vivir , más que nunca, por enseñarme que siempre has tenido un hogar en mi corazón, en mi mente y mi espíritu. Y ante todo pronóstico, por revelarme que tan fuerte soy. Y que así como TU ERES , YO SOY también… Gracias,

Hoy te saludo desde lo más alto, en donde solos nos rodeábamos de la Presencia Suprema, y que ya formas parte. Te amo. Oh Hermano.

Así comenzará a soplar de nuevo el viento del cambio, pero las marcas que llevo en el alma las porto con orgullo y cumplo paso a paso con nuestra promesa. Hoy pierdo un Hermano, pero gané una familia, pierdo un cuerpo a quién dirigirme, pero gané Un guía ilimitado por el tiempo-espacio, que me acompaña. Así es como el viaje continúa, y hoy tuve el valor de recordar y compartir… Gracias.

Eterno Guerrero .
Y aunque falte que plasmar, sé que sólo basta con cerrar los ojos para volver a viajar y revivir.

Hoy te puedo decir que aunque el mundo no lo sepa soy parte de tu legado, y eso me llena el corazón de alegría.

Hasta pronto.
Mi querido JJCG.

Luz, Paz y Amor.

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